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‘The Pink Wall (El muro rosa)’, un documento tragicómico que deja constancia de las barbaridades cometidas contra el colectivo LGBT abril 14, 2011

Posted by José Manuel Serrano Cueto in Actualidad, Cine español, Críticas, Documental.
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Anoche se proyectó en el Hotel Rafael de Atocha el documental The Pink Wall (El muro rosa) (2011), dirigido por Enrique del Pozo y Julián Lara, dentro de un acto en el que cobró fuerza la presencia/ausencia de Pierrot, histórico activista de los derechos de los homosexuales y “showman” del mítico Gay Club. Fallecido el pasado febrero en Barcelona, a Pierrot, presente en el documental de forma destacada, no ya solo a través de su testimonio, sino también por el valioso archivo fotográfico y videográfico que aportó a la película, se le quiso rendir un merecido homenaje.

The Pink Wall (El muro rosa) no es una película exclusiva para el colectivo LGBT. Se trata de un documental para todos los públicos, homosexuales, heterosexuales, personas de toda clase y condición, gente en definitiva interesada –sería más interesante que llegara a la no interesada– en conocer o recordar las barrabasadas que los gays, lesbianas, transexuales o bisexuales han tenido que sufrir –y sufren– en España y otros países: desde las miradas de reproche a las palizas a, pasando por torturas, inclusive las amparadas por la “ciencia” (electroshocks), la propia muerte (ya sea por asesinato o por suicidio). Según se dijo en el documental, aún hay en el mundo siete países cuyas leyes permiten el asesinato de los homosexuales y transexuales, y más de 80 en los que se les puede meter en la cárcel. En España la dictadura fue muy dura con ellos, pero en democracia, y aunque mucho se haya cambiado, la marginación y la intolerancia aún perdura (no hay más que oír el “chico, chica, chique” de un presunto “señor” en referencia a Carla Antonelli). The Pink Wall (El muro rosa), pulcramente estructurado, abarca la dictadura, la transición, la democracia y, para trascender con la intención de demostrar que la persecución no es exclusiva de este país, viaja a Irán, Estados Unidos, etcétera, dedicando píldoras a la política, cómo no, a la Iglesia, faltaría más, e incluso al mundo del cine, con Hollywood como la quintaesencia del glamur gay y, sin embargo, la meca de las apariencias.

La barbarie, la hipocresía, la doble moral, el desprecio, todo esto, y más, se da cita en el documental con el que debuta en la dirección Enrique del Pozo, cuya imagen de frívolo mediático (él mismo lo reconoció ayer en la presentación) no debiera crear prejuicios en un espectador que, de tenerlos, puede perderse un documento esclarecedor, atrevido, necesario y bien dirigido, montado, tratado formalmente. Y entretenido, cosa importante. A pesar de que ser un documental de entrevistas (Eduardo Mendicutti, Armand de Fluviá, Rafa Fernández, Jordi Griset, Antonelli, Pierrot (foto derecha)…), el montaje de Wim van der Broeck, con las pertinentes indicaciones de Del Pozo, por supuesto, otorgan ritmo y un agradable equilibrio entre tensión y distensión: la dureza de los relatos y las imágenes dan paso a momentos de un humor siempre inteligente, irónico, en boca de los entrevistados o a través de una deliberada correlación de imágenes (es muy de destacar el uso que se hace del material de archivo). Este equilibrio es, quizás, uno de los grandes valores de esta película: lejos de convertirse en un panfleto reivindicativo (que algo también ahí de esto), se conforma como una obra de puro interés cinematográfico donde el drama y la comedia acaban dando paso a la tragicomedia; lo que es la vida, al fin y al cabo.

Texto: José Manuel Serrano Cueto.

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Comentarios»

1. Mario Parra - abril 14, 2011

No tienen lo que hay que tener para estrenarla en salas comerciales, y sin modificar el cartel…

2. JLBR - abril 15, 2011

Las barbaridades cometidas contra ese colectivo, como contra tantos otros, nadie las discute. Las formas, el estilo, lo que hace propio algo y le da categoría, son aquello de lo que, a la vista está, careces. Se puede comunicar sin ofender, se puede incluso gritar injusticias, sin ofender. Tú no has sabido hacerlo. Eso dice muy poco de ti. De hecho lo dice todo. Gracias

3. José Manuel Serrano Cueto - abril 16, 2011

JLBR, me gustaría saber a quién te diriges: ¿a mí, el autor de este texto, o a Enrique del Pozo? En todo caso, ¿quién ha ofendido? Realmente no encuentro ofensa ni en mi texto ni en el documental de Enrique, donde, por cierto, los ofendidos son muchos.


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